jueves, 8 de marzo de 2012

OBSERVANDO NUESTRO PLANETA


OBSERVANDO EL PLANETA TIERRA

Para documentar esta página en primera persona con detalle y profundidad, respecto a la realidad política, económica y social de los aproximadamente 200 países, que conforman el mapamundi de nuestro planeta, sería necesaria una peregrinación, que aún disponiendo de los medios económicos y temporales, para llevar a cabo esa mundialista gira,  se iba a producir la paradoja, que al final de nuestro viaje y el largo tiempo transcurrido, los conocimientos adquiridos  sobre los primeros países visitados,  con toda seguridad iban a quedar desfasados o anticuados, dada la rapidez con la que se suceden actualmente los cambios políticos, económicos y sociales, en la mayoría de los países, y no precisamente para mejorar su estado de bienestar.

Descartada la experiencia  que acabamos de indicar, a causa  del problema temporal indicado, y la falta  de medios económicos de los que no dispondríamos para realizarla, nos vemos obligados a resumir el mapa político, económico y social de nuestro planeta, a través de nuestros humildes conocimientos ,  sometiéndolo a una observación general, virtualmente visionado y dividido en  varias zonas de tipo casi continental, muy dispares entre ellas, pero con un denominador común para los países que las conforman, una alarmante inestabilidad económica, política y social dentro de todos ellos.      

Las zonas en que hemos decidido dividir el planeta Tierra ,  para resumir nuestra personal percepción económica, política y social de las mismas son las siguientes: 1ª.- Los países que actualmente componen la Comunidad Económica Europea;  2ª.- Comprende los países de la antigua URSS; 3ª.- Países del Centro y del Sur de África (su zona Norte la reservamos para incluirla dentro de la zona islámica); 4ª.- Comprende una larga franja que abarca los países del Norte de África, Oriente Medio y parte del Extremo Oriente; 5ª.- Engloba los países de Extremo Oriente, prácticamente todo el Continente asiático; 6ª.-  Países del Centro y Sur de América; 7ª.-  Y por último los países del Norte de América y Australia.

Respecto a la zona europea, preferentemente optamos por denominarla Comunidad Económica Europea, en lugar de Comunidad Europea, ya que para nosotros la denominación Comunidad Europea , implicaría una completa relación económica, política y social de los 27 países integrados en la misma,  que por el momento están escasamente unidos bajo un inseguro sistema económico y monetario;  el político  se nos antoja tan distante, que a duras penas puede concebirse a corto o medio plazo su unión política, base indispensable de lo que debiera ser, una respetada y verdadera Comunidad Europea. Se podría empezar a trabajar para la consecución de ese indispensable  status político, una vez superada la grave Crisis económica y social que golpea el Planeta, bien entendido, una vez bien aprendidas las duras lecciones que nos está reservando la misma, como consecuencia del inmoral y agotado Sistema Económico desarrollado hasta la fecha.  En cuanto a esa unidad política europea, “largo me lo fiáis”,  habida cuenta de los arraigados e insuperables sentimientos nacionalistas, posiblemente superables a través de vasos comunicantes sociales,  a lo largo de algunas generaciones, pero que momentáneamente, esos chovinistas sentimientos representan un muro infranqueable. En cuanto a la situación económica, financiera y social de esta CEE, no estimamos necesario entrar en detalles, nuestras difíciles y sufridas  experiencias personales,  así como los medios, nos ahorran  esa labor informativa.



Respecto a la segunda zona, principalmente representada por los países de la antigua URSS, tampoco podemos  ser muy optimistas, respecto a su presente y futuro desarrollo económico, político y  social. Se trata de una zona que en cuanto a recursos materiales y humanos goza de una situación privilegiada; actualmente sus rápidos cambios políticos orientados hacia un “Sistema Liberal”, motivaron la privatización de casi todos sus elementos económicos, que como era de prever, la propiedad  de los mismos, recayó en manos de aquéllos pocos más cercanos al antiguo Aparato político, siendo su reparto  tan arbitrario y oportunista,  que como resultado del mismo han surgido escandalosas fortunas , mientras que el pueblo llano se debate dentro de un precario estado de bienestar; resumiendo,  su actual Sistema económico y político nada tiene que envidiar al de sus vecinos de la CEE. Se sobreentiende que el papel principal de esa zona, está representado por la gigante Rusia.

 En la tercera zona africana, exceptuando raras excepciones, es verdaderamente increíble, insoportable  e inadmisible,  la tragedia humana que se está viviendo en la mayoría  de aquellos países. El “homo sapiens”, que supuestamente nació  por  aquellos parajes, luego emigró, pero la mayor parte de su primitivismo, parece haber quedado anclado para siempre en los lugares que lo vieron nacer;  males que en su tiempo fueron todavía más agravados, por un endémico y largo período de esclavitud, así como por las consecuencias derivadas de aquella  infausta Reunión de Berlín del año 1885. Un enorme  apoyo económico, político, moral y cultural, necesitarían recibir de este Primer Mundo, para paliar su lamentable situación actual, como debida compensación del expolio y vejación sufrida durante tanto tiempo, a consecuencia de aquella colonialista Reunión  de  Berlín. Bajo las actuales condiciones, el Primer Mundo lo tiene muy difícil para superar esta Crisis, pero para las pobres y  desamparadas gentes de esa Zona, significa una misión imposible sin la mencionada ayuda.

La cuarta Zona, delimitada por esa larga franja que se extiende desde el Magreb hasta Indochina, comprende la mayoría de los países del Mundo Islámico, organizados y desarrollados sobre una base de profundas raíces religiosas, en continua y permanente contraposición con la cultura cristiana,  que sin tregua a lo largo de los siglos, se han visto y continúan viendo visceralmente enfrentadas, a causa de las diferentes interpretaciones que de su original doctrina, han postulado  sus diferentes “profetas”, fútiles  diferencias que incluso se manifiestan, ¡ y de qué manera ¡, dentro de sus propias  creencias religiosas; un claro ejemplo son las eternas confrontaciones entre suníes y chiíes, de la parte islámica, y católicos y protestantes de la parte cristiana.  Deseable sería, que definitivamente la razón,  se acabe imponiendo a esa sinrazón religiosa, que tantos problemas ha causado y continúa causando a ambas Culturas. La Zona, económica y políticamente está apoyada básicamente en su “oro negro”, con una distribución de la riqueza tan desigual y en ocasiones tan tiránica, que crea inimaginables diferencias sociales, como consecuencia de lo cual, estamos asistiendo a una serie de graves desórdenes sociales, dentro de la casi totalidad de esos países, situación  peligrosamente agravada, por su continuo enfrentamiento con Israel.

La quinta  Zona o Continente asiático, se caracteriza por la enorme diversidad de sus culturas, religiones, etnias, y el alarmante aumento de su demografía, China con 1350 millones de habitantes, y la India con 1250 millones, son un claro exponente de las diversidades de ese Continente, donde sólo esas dos naciones albergan dos quintas partes de la población mundial.  Un pequeño estudio de esos dos colosos, puede ser suficiente para proporcionarnos una idea del enorme peso político, económico, financiero y militar (países nucleares ambos) de la Zona, que pese a ese poderío, no dejan de padecer una  extrema pobreza, malnutrición, analfabetismo y pandemias, consecuencia lógica de una total falta de Asistencia  Social Estatal. Ambos países se encuentran en una fase de franca expansión económica, uno de ellos bajo la tutela de una férrea dictadura militar, el otro bajo el secularismo de sus conformistas costumbres y cultura, donde los beneficios de su espectacular desarrollo económico, sólo alcanzan a una minoría de la población, casi sin excepción ligada al Poder Político, quedando el resto sujeta a unas condiciones de vida, con frecuencia verdaderamente infrahumanas. No olvidamos de incluir en esta Zona a Japón, cuya situación respecto a los generales comentarios que estamos desgranando,  puede asimilarse perfectamente con la de los países de la CEE.

La sexta zona, en la cual incluimos los países de Centro y Sur América, en el próximo pasado y con matices de cierta importancia, su desarrollo económico , político y social, hasta la total independencia política de los mismos, fue muy semejante al experimentado por los países centro y sur africanos. A partir de su independencia, faltos de una organización económica, política y administrativa propiamente dicho, se han visto continuamente envueltos en conflictos sociales, revoluciones, golpes de Estado, dictaduras, injerencia  económica  extranjera, etc., que los ha mantenido  durante demasiado tiempo en un estado de postración, del cual están todavía arrastrando sus consecuencias, bajo un precario bienestar social de sus Pueblos. En este tercer milenio, no podía ocurrir de otra manera, balbucientes  democracias parecen estar consolidándose en la Zona, que bajo una competente acción política y administrativa, pueden dar su fruto, habida cuenta de su inmensa riqueza natural y humana; sinceramente así se les deseamos, como disculpa de nuestros extralimitados comportamientos hacia ellos en el pasado.

En la séptima Zona,  término de nuestro humilde y virtual viaje a través de nuestro Planeta, incluiremos a los Estados Unidos de América, Canadá y Australia. En cuanto a estos tres países, aun formando parte de una misma familia, podríamos situar al primero con respecto a los dos últimos, en las antípodas de la actual Crisis mundial, el primero de ellos sumido en una continua “situación concursal”  económica , como consecuencia de equivocadas políticas, que lo han mantenido en un continuo estado de guerra hasta la actualidad, durante los últimos tres cuartos de siglo, y que unido a la catástrofe provocada por sus inmorales prácticas financieras de los dos últimos decenios, han abocado al país en una situación de continua quiebra técnica, ¡¡¡ aproximadamente 10% negativo PIB/DEUDA  !!!, donde en un corto espacio de tiempo, su porcentaje de gentes por debajo del umbral de la pobreza, ha pasado de un 15 a un 17%, muy similar al padecido por esta CEE. Mientras sus dos cercanos parientes,  como raras excepciones a nivel mundial, han sabido mantenerse alejados de la inflacionaria “Burbuja”,  sin apenas  verse afectados por la misma, si exceptuamos lógicamente, los efectos colaterales que les provoca una recesión económica mundial, con el consiguiente deterioro de sus relaciones comerciales internacionales, y que afortunadamente para ellos, pueden soportarlo sin mayores sacrificios y dificultades, gracias a su estable  situación económica financiera.

Hasta aquí y a través de esta página, dentro de nuestros limitados y personales conocimientos, hemos tratado de resumir de la manera más concisa, objetiva y sincera posible, la grave Crisis que planetariamente estamos atravesando, como producto de erróneos postulados económicos y sociales desarrollados a lo largo y ancho de nuestro mundo, especialmente a partir del fin de la segunda Gran Guerra, siendo  lo más desalentador, que por mucho que nos esforcemos, no estamos en situación  de encontrar una voluntad  individual   o colectiva, capaz de orientarnos,  para dar el perentorio giro de 180 grados, que necesita nuestro actual Sistema,  para salir de este inmundo marasmo económico, político y social; para conseguirlo sería indispensable  despertar las conciencias de nuevos sistemas políticos, que verdaderamente representen la voluntad de los pueblos, en sustitución de la mezquindad política actual; nuevas políticas que decididamente sepan imponerse a los Poderes Fácticos que actualmente las domina y nos dominan,  antes de que sea demasiado tarde, para recuperarnos de la grave y delicada situación económica, social y medioambiental que a duras penas podemos ya soportar.








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