jueves, 21 de noviembre de 2013

UN EJEMPLO A SEGUIR


UN EJEMPLO A SEGUIR

Ayer 20-11-2013,  llamó poderosamente nuestra atención una noticia de TVE, que acto seguido copiamos literalmente, por la evidente importancia que encierra en sí misma, de cuya trascendencia, significación y efecto, bien pudiera o debiera tomar nota el Gobierno español actual, para aplicarse en las mismas medidas que ha tomado el Gobierno norteamericano, respecto a la corrupción de su Sistema Financiero, transcribimos:

“El banco estadounidense JP Morgan ha llegado a un acuerdo con el Gobierno de Estados Unidos, en el que se compromete a pagar 13.000 millones de dólares, para concluir las investigaciones por el fraude de las hipotecas subprime (hipotecas basura).

El acuerdo entre el banco y el Gobierno estadounidense, es el mayor alcanzado con una única Entidad del país, y no exime ni a JP Morgan ni a sus empleados de cualquier cargo criminal, al que puedan enfrentarse por este caso.

Como parte de este acuerdo, el banco reconoce que ha realizado graves declaraciones falsas al público.” (Fin de la noticia)

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Cualquier profano en materia financiera, sin esforzar demasiado su intelecto, puede empezar a asimilar ese caso norteamericano, con el de los 400.000 “preferentistas” españoles, atrapados por los “cantos de sirena” emitidos por empleados  de Instituciones financieras españolas, ladinamente dirigidos por la batuta de los mismos propietarios y directores de importantes “bandas corales-financieras” del país; lo más extraordinario y paradójico del caso resulta del hecho, de que los productos vendidos a esos 400.000 inversores hispanos, eran un subproducto derivado de las “subprimes” (hipotecas basura), endosadas  por JP Morgan a sus confiados y fieles clientes, éstos bajo ese prisma, compitiendo con la buena fe de la mayoría de los inversores españoles.

La información publicada sobre la severa actuación de la Justicia norteamericana, acerca del fraude de JP Morgan y de su posible inculpación criminal, así como la de sus empleados, contrasta sobremanera con la actitud de la Justicia española, que en semejante, por no decir idéntico caso, parece lavarse las manos, dejando prácticamente indefensos a los 400.000 inversores, que se ven dejados de los Poderes Públicos, excepto en contados casos, que amparando sus recursos se ven atendidos por la Justicia local.

El caso norteamericano sienta una jurisprudencia, que va a favorecer sin duda, en primer lugar a los defraudados inversores de aquel país, y en segundo lugar y no menos importante, el “aviso a navegantes” que significa la severa actuación de la Justicia, contra aquellas entidades bancarias, que no respeten las reglas de un sano sistema financiero. En este sentido, más que necesario, sería obligatorio, que la Justicia española empiece de inmediato, a tomar la correcta decisión, como lo ha hecho la norteamericana, de acudir al amparo  general del incontable número de inversores, que sufrieron y continúan sufriendo el daño económico y moral, provocado por la irresponsable y delictiva actuación de especuladores financieros sin escrúpulos. Bajo un estricto punto de vista social y moral, sin discusión alguna, el rescate de esos “preferentistas”, debió primar sobre el escandaloso “Rescate” de una incompetente y corrupta Banca, responsable para más inri de esa colosal estafa “Preferentes”, y de otras tantas no menos delictivas.

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