jueves, 11 de abril de 2013

POR EL FUTURO DE NUEVAS GENERACIONES


POR EL FUTURO DE NUEVAS GENERACIONES

Resulta agobiador pensar que debemos soportar todavía dos largos años, la miserable, insultante e inaceptable situación económica, política, social y judicial a la que nos está sometiendo un incompetente Sistema político, deslegitimado a sí mismo por una continuada violación de su programa electoral, sumisamente tutelado desde Berlín y Bruselas, con la exclusiva misión de intentar mantener a flote un Sistema Económico, que él mismo se está autodestruyendo, pero que en sus últimos estertores trata de mantenerse a flote, apoyándose en una esquilmada, violada y engañada masa social, valiéndose de los mercenarios políticos de turno, apoyando vergonzosamente al “Patrón” que les está dando de comer en su mano, labor que ciegamente están desarrollando para salvaguardar su indecente y reprobable status, al tiempo que van recogiendo “las migajas” que les va ofreciendo su “Señor”, como recompensa  de su sucio y deleznable “Servicio”.

Puestos a analizar las causas de la caótica situación en la que nos vemos envueltos, no cabe otra explicación que aquella que nos ha conducido a partir de mediado el pasado siglo, con la puesta en práctica de un desenfrenado neoliberalismo económico, donde la Economía está totalmente controlada y dirigida por un descontrolado, codicioso y delictivo Poder Financiero, al cual están vergonzosamente sometidos el resto de los Poderes, sean políticos, militares, sociales, jurídicos, religiosos, etc.

El motivo y el proceso de degradación de todas las economías mundiales ha sido prácticamente el mismo para todas, un endeudamiento público y privado mucho más allá de sus posibilidades reales, propiciado por un especulativo y delictivo engaño financiero, que nos ha arrastrado a un fracaso económico y social a nivel mundial, del que lamentablemente ningún país escapa de sus catastróficos efectos. Del incalculable engaño financiero económico que hemos sufrido, únicamente han escapado aquéllos que lo provocaron, y puestos a buen recaudo sus criminales beneficios en esas cuevas de Alí Babá, comúnmente denominadas Paraísos Fiscales, con lo que habiendo acaparado las inmensas fortunas de ese fraude, gozan en la actualidad del privilegio de comprar y vender con su poderío económico toda clase de favores, sean políticos, económicos, financieros, sociales, jurídicos, etc., sometido el Mundo a sus pies. España en ese sentido es, sin ningún género de duda, uno de los países de este Viejo Continente, que está sufriendo esas consecuencias en mayor grado, debido a su colosal burbuja inmobiliaria.

De forma insultante, se nos está engañando con el truco de la “zanahoria y el burrito” (nunca mejor dicho), con promesas tales como, brotes verdes, se está viendo la luz del túnel, reactivación a partir de…, la tasa de desempleo disminuirá a partir de…, pero la cruda y lastimosa verdad es que España, caso de que lo logre, no podrá ver realizados esos engaños durante decenios, excepto si el Pueblo acaba de comprender y asimilar nuestra desastrosa situación económica, financiera, industrial, social y principalmente moral, sobre esta última nos dan perfecta cuenta diariamente los medios, sin que de esa vergonzosa corrupción escape ninguna de nuestras Instituciones, desde la cúspide del Sistema hasta el último alcalde de pueblo.

No fueron suficientes cuarenta años de ostracismo político y económico dictatorial, que a aquel infausto período, le siguió un proceso político unido todavía por un cordón umbilical al anterior, representado por un bipartidismo político, cuya única y principal labor ha sido la perpetuación de aquel dictatorial régimen, a través de un ilegal gobierno establecido por el propio Dictador, gobierno a todas luces anticonstitucional, ilegal, anacrónico y obsoleto para representar modernas democracias. Aun disfrutando de la Administración de un competente y honorable Gobierno democrático, nuestras dificultades económicas y sociales serían casi insalvables y caso de no hacer tabla rasa con todos y cada uno de nuestros actuales representantes públicos, la recuperación económica, política y social de este decadente país, podemos certificarla como imposible. No consideramos necesario mencionar las causas de nuestra insultante situación económica, política, social y moral, los medios de comunicación nos sorprenden sin cesar acerca de ellas.

No estamos haciendo apología de una Revolución, para librarnos del yugo político y económico que nos está ahogando, estamos clamando por el establecimiento de un proceso constituyente, sin sobresaltos ni violencia a través de una continua manifestación de reproche y descontento hacia todas nuestras corruptas Instituciones, hasta conseguir la implantación de un nuevo Gobierno a través de urgentes elecciones anticipadas, que represente verdaderamente la Soberanía Popular, violada una y cien veces por los Gobiernos hasta la fecha en funciones.

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario