viernes, 24 de septiembre de 2010

CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS

CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS

Un ramillete de Constituciones, empezando por la “Pepa” de 1812, establecida el 19 de marzo de ese mismo año (día de San José), en Cádiz, y siguiendo por las de 1837, 1845,1869, 1876, 1931 y acabando con la de 1978, han intentado todas ellas, configurar unas reglas generales para el buen gobierno de nuestro país. Como no podía ser de otra manera, para la redacción de esas Constituciones, selectos grupos de personajes, representativos de todas las tendencias políticas de nuestra sociedad, fueron y han sido los encargados de la elaboración de las mismas; luego, en principio las pautas promulgadas por aquella primera Constitución de 1812, de no haberse abortado aquel proceso democrático, debió ser el marco general de gobierno para España hasta nuestros días, puesto que aquellas normas, contemplaban por representatividad general, los derechos y obligaciones de todos los ciudadanos españoles, después de haber superado la invasión napoleónica, estableciendo al efecto una monarquía constitucional, con el restablecimiento de la dinastía borbónica, en la persona de Fernando VII.
Nos reafirmamos en la postura de que la “Pepa”, debió ser la base legislativa, sobre la cual debieron apoyarse los sucesivos gobiernos de nuestro país, para el buen funcionamiento de sus Instituciones, bien entendido que aquella Constitución, por muy conciliadora y perfecta que pudo ser su redacción, obligatoriamente nuevos sucesos, tanto políticos como económicos, sociales, coloniales, etc., necesariamente habrían obligado a una reforma de la misma, para adaptarla a las nuevas circunstancias, con el respaldo y apoyo de todas fuerzas políticas, que ella misma amparaba.
Desgraciadamente, tanto la “Pepa”, como todas las subsiguientes incluida la de 1931, sucumbieron bajo los efectos de débiles monarquías, incompetentes regencias, convulsiones sociales y dictaduras, entre otros. Afortunadamente, y casi milagrosamente, después de una larga y oscura etapa dictatorial, España ha sabido proveerse (pese a algún que otro pequeño sobresalto, provocado por los “eternos salvadores de la Patria”), de una nueva Constitución, cuyas bases poco pueden diferir de aquella de 1812, o la de cualquier otro país, donde la democracia sea su principal respaldo; término democracia, cuyo significado, por el momento, no parecemos tener todavía muy claro en nuestras mentes, como resultado de pasados atavismos, pero no desesperemos, paso a paso se hace camino.
Algunos de los principales debates políticos, abiertos actualmente en el Parlamento Nacional, vienen suscitados en base a las reivindicaciones, que casi sin ninguna excepción, vienen planteando todas nuestras Comunidades Autónomas, respecto a su relación con el Gobierno Central, en cuestiones tanto políticas, como legislativas, económicas, sociales, fiscales, etc. Relaciones Comunidades Autónomas-Estado, básicamente contempladas por nuestra actual Constitución, amparada por la consensuada redacción de la misma, que en su día propició, el conjunto de todos grupos políticos democráticos nacionales.
Si hemos creído oportuno hacer una pequeña referencia histórica de nuestras Constituciones, así como a algunos de los principales debates suscitados actualmente, relacionados con nuestra última Constitución, ha sido para resaltar el hecho, de que todas ellas han sido el resultado de un consenso político nacional, por lo tanto, de incuestionable, inviolable y de obligado cumplimiento, para toda la ciudadanía española. También debe tenerse en cuenta que, la constante evolución de los sistemas políticos, sociales, económicos, financieros, fiscales u otros, tanto a nivel regional como nacional, pueden excepcionalmente motivar la necesidad de alguna reforma en nuestra Constitución, para adaptarla a nuevas situaciones, cambios que bien entendido, deberían ser consensuados, no solamente por una mayoría parlamentaria, sino también por el definitivo acuerdo, al que debería llegar la Comisión designada por el mismo Congreso, para conciliar la moción de la reforma; Comisión que obviamente debería estar conformada, por un Grupo de expertos en la materia, proporcionalmente representativo de todos los grupos políticos, principio básico, para reafirmar un Estado Democrático y de Unidad Nacional.

(En el día de hoy, para unirnos a la celebración del bicentenario de la “Pepa”, lo hacemos humildemente, con esta segunda edición de nuestra página, de fecha 05-08-10.)


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domingo, 19 de septiembre de 2010

HASTA SIEMPRE JOSÉ ANTONIO

HASTA SIEMPRE JOSÉ ANTONIO

Nunca tuve ocasión de verle vestido con corbata, el resto de su atuendo, tampoco necesitó de pasarelas, era su estilo, más apropiado decir talante; su innata personalidad, que fluía recia y apasionada, alimentada por aquellas fuentes, que excepcionalmente conceden al ser humano un toque de distinción especial, que tiene la virtud de hacerles pasar casi desapercibidos, cuando en su interior, bullen torrentes de luz y conocimiento, y que con toda discreción y humildad, procuran contagiar al prójimo.

Como político, una de las principales facetas de su vida, destacó por su integridad, y de especial manera, por la defensa de la libertad y los derechos de su pueblo, con el cual él se sentía completamente identificado, entendiendo como pueblo, lo que para él era un sentimiento de universalidad, dedicándole una especial atención, al que le vio nacer, Zaragoza. Su conducta política, fue y seguirá siendo, un modelo a seguir. Su desaparición, nos ha hecho recordar a Don Enrique Tierno Galván

Como cantautor, al igual que otros muchos de su generación, acompañado de su guitarra, supo transmitir unos sentimientos, que reavivaron en nosotros, la esperanza de un futuro, tan incierto en aquellos momentos.

Como periodista, escritor o poeta, no podía ser de otra manera, sus trazos siempre han tenido el estilo, de aquellos sentimientos que fluían, del interior de aquel zurrón, que posiblemente había heredado de su abuelo.

Hasta siempre, José Antonio, dale recuerdos a Don Enrique.


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sábado, 18 de septiembre de 2010

PURA DEMAGOGIA

PURA DEMAGOGIA

(Nos ha costado verdaderos esfuerzos, no cambiar la “erre” del enunciado, por otra letra del alfabeto, perdón por el exabrupto)

A través de cualquier medio de comunicación, cada día salta a la palestra, alguna noticia que resalta por su importancia, por supuesto bajo el muy personal punto de vista, del lector o del oyente que la lee o escucha. Ayer 17-09-10, escuchamos una noticia a través de TVE, que a nosotros nos dejó boquiabiertos, fue durante un meeting celebrado en Palma de Mallorca, y por boca de uno de nuestros más “insignes” líderes políticos, que llegó a nuestro conocimiento, como parte del discurso dirigido a sus gentes, y por ende al resto de la población española, puesto que esa arenga política, fue difundida en el telediario de nuestra primera cadena televisiva publica, a las tres de la tarde, con la siguiente frase: “Voy a crear cinco millones de puestos de trabajo”, si señores, tal como suena, sin ningún punto ni coma más o menos, que pueda alterar o provocar una malinterpretación del sentido de la frase, sencillamente expresada con una rotundidad y un convencimiento, propio de aquél que se estime buen político, de lo contrario difícilmente iba a convencer a las masas (¡no osamos manifestarnos, a que especie de masas animadas, pueden convencer la mayor parte de los discursos políticos!), y ya que venimos de hacer mención, a la importante parte de ese discurso, vamos a tratar de estudiar, analizar, enjuiciar o cualquier otro verbo de la primera conjugación, esa parte de su discurso, porque hemos de admitir, que la frasecita se las “trae”.

La “promesa” en cuestión, para no perdernos en meandros de disquisiciones, se puede analizar, enjuiciar, estudiar…, a nuestro entender, bajo tres puntos de vista principales: personales, políticos y económicos. Si señores, es que el caso lo requiere, estamos hablando de cinco millones de puestos de trabajo, no estamos hablando de pesetas, que actualmente sería calderilla.

Bajo el punto de vista personal, con relación al autor de la frase, el asunto tiene miga. Para empezar, dado su peculiar talante, empezó guardándose una carta en la manga, ya que no nos precisó, en cuantas legislaturas piensa acabar, con el sangrante problema de nuestro país, eso, suponiendo que consiga alzarse con alguna de ellas. Cuesta creer que sus sentimientos, o los de sus asesores, fueran sinceros al incorporar en su discurso la frasecita de marras, en cuyo caso su ingenuidad tampoco dejaría de ser infantil.

Políticamente, la frase puede resultar rentable, enfocada a gentes sumidas en la desesperación de su actual situación laboral, pero deontológicamente, no deja de ser un fraude o un engaño, nos atreveríamos a calificar de farsa. Dejaríamos de pensar de la guisa, si con urgencia y aunque sólo fuera por patriotismo, el declamador del “poema”, presentase con urgencia sus famosas cincuenta propuestas, que aportasen su milagrosa solución al problema; podría tener por seguro, que si así fuera, no solamente en las próximas elecciones, sino también en muchas de las siguientes, iba a alzarse con un seguro triunfo.

El económico, es sin duda el más importante de los puntos, ya que a fin de cuentas, debería ser él, el que tiene el poder decisorio del problema. Nuestras preguntas al “afortunado o afortunados” autores de la galáctica frase, son las siguientes: ¿Cómo, dónde y cuando, iban ustedes a dar empleo a cuatro millones y medio de parados al día de hoy?, ¿Incrementando sus campañas de promoción turística en el extranjero, para hacer un hueco en el Sector Servicios?; ¿Apoyando a Constructoras y Promotoras, para relanzar la Especulación Inmobiliaria, y poder recolocar en ese sector, la mitad del paro que procedente del mismo, se nos ha venido encima, que dicho de paso, sólo iba a servir para aumentar las astronómicas cifras, ociosamente ya invertidas en ese capítulo económico?; ¿Quizás consiguiendo nuevas patentes industriales extranjeras, a falta de las nuestras, que ofrezcan nuevas posibilidades, a nuestra “competente y calificada” mano de obra industrial?. Como último recurso, les queda el Sector Público, de problemática acometida, teniendo en cuenta que nuestro déficit presupuestario, ronda el 10% de nuestro PIB, y ante nuestros socios comunitarios, tenemos el compromiso de reducirlo al 3%, en un plazo de 3 años. ¡¡¡Señorías no hay más preguntas!!!; pero, sí creemos tener la milagrosa solución, que puede ser la misma, que secretamente guardan, aquéllos que osan confundir nuestras esperanzas; sería distribuir cuatro o cinco millones de mantas, entre aquellos que perentoriamente las necesitan, para que a lo largo de nuestros 3.167 Kms. de litoral y algún que otro punto del interior, pudieran extenderlas, para ganarse alguna “pesetilla”revendiendo productos de importación chinos. (Acepten nuestras sinceras disculpas, tanto “top mantas”, como otros que involuntariamente, podamos haber herido su sensibilidad).



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viernes, 17 de septiembre de 2010

NOTA ACLARATORIA

NOTA ACLARATORIA

El que suscribe esta nota aclaratoria, Marcial Artal Legua, de nacionalidad española, DNI 37.052.910W, con fecha 08/12/2009, creó su propio blog personal, con el título MARTALEGUA (anagrama del nombre y ambos apellidos), bajo el nombre o pseudónimo CINCOSENTIDOS. Este blog, lo introduje en la red bajo la siguiente dirección: http://martal2010.blogspot.com, para diferenciarlo de mi correo electrónico martal32@yahoo.es , blog del cual me sirvo habitualmente.

Mi sorpresa fue, que casi inmediatamente después de la creación de mi blog generalista, apareció enlazado como página Web "MARTALEGUA", sin que de mi parte hubiera mediado ninguna gestión, ni autorización para su integración en la red como página Web.

Lo extraordinario de este asunto, sucede cuando al clicar la página Web MARTALEGUA, mi blog al día de hoy, además de aparecer bajo esa titularidad, aparece también como "BLOG OPINION-PAGINA 2", con la explicación "Blog generalista martal2010.blogspot.com. Familia Roig. Es un blog de la family wwwfamiliaroig.com".

Vista y explicada la confusión existente con mi blog, agradecería que los responsables de esa confusión, tengan a bien hacer las pertinentes correcciones, para que mi blog aparezca, única y exclusivamente bajo su dirección correspondiente, y tengan a bien subsanar la propiedad del mismo, que no es otra que la de el que suscribe, y no de la Familia Roig, a la cual le presento todos mis respetos.

Atentamente Marcial Artal Legua






"Considérese prácticamente anulada esta página. El error o confusión denunciado ha sido subsanado".

jueves, 9 de septiembre de 2010

ARTE SURREALISTA

ARTE SURREALISTA

La compleja situación mundial que tenemos planteada, podríamos compararla a un enorme crucigrama, donde cada una de sus líneas, representa un infinito e intrincado laberinto, por donde deambulamos, desde hace muchos tiempos, sin encontrar ninguna salida.

Hemos de admitir, puesto que lo estamos experimentando individual y colectivamente, que el acertijo es de difícil solución. Los laberintos verticales se cruzan con los horizontales; en esas encrucijadas, convergen gentes que no saben dónde van, con otras que no saben de dónde vienen, o que supuestamente creen saber que lo saben. El problema no sería de mayor importancia, si el rompecabezas constara solamente de un par de líneas, pero resulta ser algo mucho más importante, el “diabólico” Su-Doku, consta de tantas líneas horizontales y verticales, como meridianos y paralelos se pueden encontrar en cualquier globo terráqueo escolar; los caóticos movimientos que se generan en esos cruces de caminos, podrían como mínimo regularse, si en esas intersecciones se dispusieran competentes Agentes de Circulación, para orientar a esas pobres gentes perdidas en la nada, en sustitución de la torpe e ineficaz “Gendarmería” existente, incapaz de regularse a sí misma.

Observemos la complejidad del problema; sí, decimos bien solamente observar, resultaría utópico pretender aportar momentáneamente alguna solución, porque dudamos que a corto ni a medio plazo (no estamos hablando de años, nos estamos refiriendo a generaciones), pueda solucionarse el crucigrama, sería un placer equivocarnos. Constatamos que en cada una de esas intersecciones, no faltan “carteles “que pretenden ser orientativos, para encaminar esas desorientadas muchedumbres, tales como: Catolicismo, Protestantismo, Islamismo, Judaísmo, Budismo, Confucionismo, Taoísmo, Animismo, Capitalismo, Intervencionismo, Sindicalismo, Cooperativismo, Liberalismo, Comunismo, Fascismo, Anarquismo, así como otro incalculable número de sub-indicadores, derivados y anexos de aquellos principales; se comprende perfectamente, la confusión de esas gentes en esos cruces de caminos, donde la proliferación de esa enorme cantidad de indicaciones, acaban por provocar un enorme desconcierto entre los caminantes en su errante andadura. Los mencionados indicadores, así como sus cientos de subproductos, se pueden englobar en tres principales grupos: Socio-económicos, políticos y religiosos. Si alguien pretendiera tan sólo, realizar un somero estudio, análisis o examen de todos ellos, labor prácticamente inacabable, acabaría sufriendo una segura paranoia; nos libramos de ella, si nuestro espíritu se encuentra ya alienado por alguna de esas directrices, y nos hace rechazar el resto, lo cual tampoco dejará de significar, que con esa postura dejemos de sufrir otra enajenación, posiblemente más perniciosa.

Continuando con nuestra disquisición, nos parece oportuno, insistir sobre la importancia que juegan en nuestra vida, los innumerables atavismos y costumbres de nuestras herencias culturales, que conforman básicamente nuestro pensamiento y formas de vida; costumbres y atavismos, adaptados individualmente, al personal ego de cada individuo; siendo así tan diversas, las interpretaciones y desarrollo de las arriba indicadas orientaciones, no es de extrañar el enorme confusionismo doctrinal existente, dentro de una misma sociedad, donde incluso, en el interior de ese núcleo, las disidencias y litigios se manifiesten en las pequeñas células que lo conforman, las familias. Lamentablemente comprobado, que esa es la situación reinante, dentro de cualquier pequeña o grande sociedad, se comprende perfectamente, el general caos en que se encuentra sumido nuestro planeta.

A pesar de ser verdaderos amantes del arte pictórico, acabamos de presentar un pobre y triste cuadro, nos cabe la disculpa, de que en su composición, no han dejado de intervenir, otros seis o siete mil millones de diletantes pintores surrealistas; abriguemos la esperanza, de que nuevas generaciones, adquieran superiores conocimientos, para que en un futuro lo menos lejano posible, puedan ofrecer al mundo una Obra más atractiva; para ello, será indispensable que las gentes descubramos nuestra verdadera condición humana, todavía próxima al primitivismo del “homo sapiens”, incluso en algunas facetas, habiendo involucionado con respecto a aquél. Ese indispensable descubrimiento, nos permitiría arrancar de cuajo, los falsos y erróneos “indicadores”, que encontramos en nuestro camino, que por tan equivocados senderos nos están conduciendo; la reinvención de esa nueva condición, nos habilitaría para sustituir nuestras caducas orientaciones, por un nuevo código doctrinal y moral, indiscutiblemente basado en cuatro primordiales y sencillos principios ,“Libertad, Igualdad, Fraternidad y Sentido Común”, al referirnos a fraternidad, no confundir con hermandad católica-protestante, sunita-chií, o algo semejante. El Código en cuestión resultaría ser tan simple, que sólo sería difícil su comprensión para mentes “ilustradas”, y que seguramente, no podrán reprimir una irónica y cínica sonrisa, al tomar conocimiento de nuestra sugerencia, sonrisa provocada, como auto- reflejo de su “especial” condición humana. Para la redacción de ese vital “Código Circulatorio”, bastaría que abriéramos bien nuestros ojos, para observar atentamente el firmamento, en una clara noche de luna nueva (lo más alejados posible de un centro urbano como Manhattan, u otras urbes de la misma índole, donde nuestra visión se vería confundida, por engañosas y abundantes galaxias de neón), para copiar de aquél, las impecables leyes que gobiernan el resto de la CREACIÓN, para aplicarlas sobre el cenagal, sobre el que nos revolcamos actualmente.

Admitimos sinceramente, no haber pecado de un exceso de originalidad, copiando aquella consigna, surgida a la puerta del Palacio de Versalles; nos disculpa la firme creencia, que para todo cambio social, es imprescindible la adopción, de aquellos tres básicos lemas revolucionarios, a los que desde siempre, y hasta nuestros tiempos, no hemos sabido complementar con su indispensable elemento catártico, el Sentido Común o La Razón, causa principal del fracaso de todos cambios sociales intentados, debido al inveterado defecto racional del ser humano, provocado por su indolencia y costumbrismo, que nos induce a aceptar y adoptar pensamientos ajenos, en lugar de exigirle un mínimo esfuerzo a nuestra consciencia, que nos habilitaría para desarrollar nuestra propia personalidad, y evitar vernos convertidos, en esclavos y juguetes de ideas ajenas, lo que unido, al intensivo cultivo de nuestras bajas pasiones, nos convierte en volubles y manipulables individuos, de difícil y polémico encaje en la sociedad, con frecuencia de extrema peligrosidad para la misma, donde paradójicamente, los más peligrosos no suelen ir armados.


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sábado, 28 de agosto de 2010

VACACIONES CONCIERTOS LABORALES Y OTRAS YERBAS

VACACIONES, CONCIERTOS LABORALES Y OTRAS YERBAS

Se acabaron las vacaciones, ¡y ahora, todos a descansar!. Aceptemos sinceramente, que no es nada descabellado esa invitación al descanso, después del agitado período de “relax”, al que hemos estado sometidos durante este verano; hemos tenido la ventaja, que “afortunadamente” nuestras excursiones vacacionales, no han sido tan distantes y prolongadas como lo fueron las de años anteriores, situación coyuntural, que nos ha favorecido para regresar más descansados de nuestro siempre anhelado y deseado alejamiento de nuestra diaria rutina; no obstante, este año a causa de nuestras magras economías, el número de turistas indígenas, se ha visto notablemente incrementado en nuestro país, en perjuicio de visitas a exóticos y paradisíacos destinos, provocando masivas concentraciones de turistas nacionales, por lo que los atascos de sufridos vehículos en nuestras carreteras, han sido sensiblemente superiores con relación a los de precedentes años, etapas inicial y final de nuestras “relajantes” vacaciones, trayectos que por sí solos, ya justifican ese merecido descanso, al que aludimos inicialmente, así como el severo tratamiento al que debemos someternos, para librarnos de las molestias del inevitable síndrome postvacacional . Respecto a los mencionados cambios de destino turístico, mucho nos tememos que en sucesivos años, continúen siendo tan frecuentes como han sido los de éste, teniendo en cuenta nuestras escasas economías, y las pocas o nulas “comodidades” que se pueden encontrar, en países tan “atractivos” de Medio Oriente, Asia Oriental, África o América del Sur, donde, tanto el Diablo somático, como el espiritual, campa sin respetos, pudiéndose convertir en algo más que peligroso, nuestro deseado periplo turístico por aquellos lugares; lo cual tampoco quiere decir, que ese malvado personaje, se muestre tan respetuoso por nuestros lares occidentales.

Bien es cierto que el término “vacaciones”, no hubo necesidad de incorporarlo a los diccionarios de las Reales, Republicanas o Democráticas Academias de la Lengua, de ningún país, hasta finales del siglo XIX y principios del XX, ya que hasta esas fechas, la clase trabajadora no tuvo que soportar los inconvenientes de unas estresantes vacaciones, puesto que los contratos laborales por aquel entonces, garantizaban un mínimo de doce horas de trabajo diarias, los siete días de la semana y los 366 días del año, caso de ser bisiesto. Aquellas condiciones laborales, según nos cuenta la Historia, se empezaron a poner en práctica a mediados del siglo XVIII, provocado por la invención de las máquinas a vapor, textiles, acererías y otros, período nunca mejor denominado “de la revolución industrial”. La continuación de esa historia social a partir de aquellas fechas, así como su desarrollo actual, son de perfecto dominio público, por lo que no es necesario rememorar “pequeños detalles” al respecto, sean del lejano pasado, o del candente presente; en ese sentido, somos perfectos conocedores de la enfermedad que nos aqueja, y que mucho más que nosotros, sufrieron nuestros antepasados, de modo que deberíamos aplicarnos con un mínimo de inteligencia y sindéresis, en la búsqueda de las fórmulas necesarias, para remediar uno de los principales males que lastran nuestra sociedad; es una responsabilidad del conjunto de toda la ciudadanía, debería excluirse de ese concierto, a la inoperante , incompetente, desconcertante y demagógica clase política; bastaría que tanto Capital, como Trabajo, llegasen al conocimiento y convencimiento, de que sus papeles son complementarios y sus caminos obligatoriamente convergentes. La necesidad de un arbitraje para alcanzar una solución, siempre dejará a las partes insatisfechas, alejando más que acercando sus respectivas posturas. La solución más adecuada de cualquier problema, necesita verse favorecida por un clima de TRANQUILIDAD y CONFIANZA, del cual por el momento estamos muy carentes, principalmente originado por la falta de medidas y posturas políticas que lo propicien; política exclusivamente enfrascada en su ciega y torpe lucha por el poder, así como en otros “vergonzosos menesteres”, en detrimento de tan preciado e indispensable bien público, básico, para la estabilidad económica y social de todo país democrático.

La pregunta del millón, que nos planteamos respecto a nuestra “querida” España, es la siguiente ( más que pregunta es una reflexión): ¿Porqué países con una extensión territorial, solamente algo superior a la mitad de la nuestra, con menos recursos naturales que los nuestros, material, económica y moralmente arrasados por los efectos de una caótica Contienda Mundial, han podido y sabido colocarse, como segunda y tercera potencias económicas mundiales, y nosotros estamos donde estamos?. Evidentemente, al más inexperto de los economistas o sociólogos, no sería necesario pagarle un millón de nuestras antiguas pesetas, para que nos diseccionara las causas que han provocado, nuestra actual deplorable situación económico-social. Aquella inicial revolución industrial, no dejó de ser aprovechada en nuestro país. La iniciativa privada, como sucedió en todos los demás países, fue el principal motor de aquel desarrollo; la electricidad, el vapor y más tarde el petróleo, fueron los combustibles de aquella locomotora. España no perdió aquel tren, a la par de otros países en 1848 inauguró su primer ferrocarril; al mismo tiempo la industria textil se arraigaba fuertemente en Cataluña; modernas acererías se desarrollaban en el país vasco, la industria naval también se instalaba en aquella zona. Nuestro país contaba con dos locomotoras, Cataluña y el País Vasco, tan prósperas y eficientes como las de cualquier otro de los incipientes países industriales, eran la base de nuestro balbuciente desarrollo industrial, que pudo ser el modelo a seguir, tierras adentro de nuestra querida España (por el pueblo solamente); bajo esa perspectiva los minifundios interiores y el latifundio andaluz, hubieran sido los primeros elementos a considerar, por gobiernos competentes para el caso, para revitalizar aquellas zonas, pero desgraciadamente todos conocemos el resto de la historia. Seis Constituciones, la primera de 1812 y la última de 1931, todas ellas abortadas por convulsiones políticas, sociales y militares, impidieron proporcionarle a España la estabilidad necesaria para continuar aquel desarrollo; a partir de la violada Constitución de 1931, el ostracismo y aislamiento de casi medio siglo sufrido por España, provocado por nuestra última DICTADURA, fue la gota que colmó el vaso, para acabar con todas nuestras esperanzas. Durante y después de aquella incalificable dictadura (incalificables lo son todas), la masiva emigración con su colaboración económica (mientras el “boss” paseaba bajo palio, eso sí, bien acompañado de otras altas jerarquías, que para no desentonar en el cortejo, mudaban su habitual color negro, por otros del arco iris), la explotación de media docena de patentes extranjeras, y otras tantas de royalties, unido al “dolce far niente” (turismo), especulación inmobiliaria, y poco o nada más, nos han mantenido a flote, hasta nuestros actuales “malos días”; como mal menor, sintiéndonos supuestamente amparados por una nueva Constitución, pero todavía anclados en las épocas de los Ataulfo, Teodorico, Recaredo, Wamba….. . Reflexionemos, reflexionemos…., principalmente aquéllos a quienes más incumbe la obligación de reflexionar, y que por tan quebrados senderos nos han conducido y siguen conduciendo, desde los lejanos tiempos de aquellos bravos guerreros. Recientemente, en boca de uno de nuestros más singulares personajes políticos, escuchamos la rimbombante frase, “España se rompe”, ¡que equivocado estaba!, se quedó corto en la expresión, puesto que desde la gloriosa época, en que el Sol nunca se ponía en España, no es que se esté rompiendo, es que entre todos, sin disculpar ninguna generación, la hemos casi destrozado; la única generación que cabe exculpar, sería la del "27", dispersada a los cuatro vientos, con el recuerdo del más triste de los recuerdos, para algunos de ellos. Nuestro genético falso orgullo, individualismo, protagonismo, analfabetismo funcional (subproducto del cultural), amén de otras “virtudes” mucho más íntimas, son la verdadera causa que nos condujo y sigue conduciendo, hacia ninguna parte, y permite que nos encontremos donde nos encontramos.



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jueves, 5 de agosto de 2010

CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS

CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS

Un ramillete de Constituciones, empezando por la “Pepa” de 1812, establecida el 19 de marzo de ese mismo año (día de San José), en Cádiz, y siguiendo por las de 1837, 1845,1869, 1876, 1931 y acabando con la de 1978, han intentado todas ellas, configurar unas reglas generales para el buen gobierno de nuestro país. Como no podía ser de otra manera, para la redacción de esas Constituciones, selectos grupos de personajes, representativos de todas las tendencias políticas de nuestra sociedad, fueron y han sido los encargados de la elaboración de las mismas; luego, en principio las pautas promulgadas por aquella primera Constitución de 1812, de no haberse abortado aquel proceso democrático, debió ser el marco general de gobierno para España hasta nuestros días, puesto que aquellas normas, contemplaban por representatividad general, los derechos y obligaciones de todos los ciudadanos españoles, después de haber superado la invasión napoleónica, estableciendo al efecto una monarquía constitucional, con el restablecimiento de la dinastía borbónica, en la persona de Fernando VII.

Nos reafirmamos en la postura de que la “Pepa”, debió ser la base legislativa, sobre la cual debieron apoyarse los sucesivos gobiernos de nuestro país, para el buen funcionamiento de sus Instituciones, bien entendido que aquella Constitución, por muy conciliadora y perfecta que pudo ser su redacción, obligatoriamente nuevos sucesos, tanto políticos como económicos, sociales, coloniales, etc., necesariamente habrían obligado a una reforma de la misma, para adaptarla a las nuevas circunstancias, con el respaldo y apoyo de todas fuerzas políticas, que ella misma amparaba.

Desgraciadamente, tanto la “Pepa”, como todas las subsiguientes incluida la de 1931, sucumbieron bajo los efectos de débiles monarquías, incompetentes regencias, convulsiones sociales y dictaduras, entre otros. Afortunadamente, y casi milagrosamente, después de una larga y oscura etapa dictatorial, España ha sabido proveerse (pese a algún que otro pequeño sobresalto, provocado por los “eternos salvadores de la Patria”), de una nueva Constitución, cuyas bases poco pueden diferir de aquella de 1812, o la de cualquier otro país, donde la democracia sea su principal respaldo; término democracia, cuyo significado, por el momento, no parecemos tener todavía muy claro en nuestras mentes, como resultado de pasados atavismos, pero no desesperemos, paso a paso se hace camino.

Algunos de los principales debates políticos, abiertos actualmente en el Parlamento Nacional, vienen suscitados en base a las reivindicaciones, que casi sin ninguna excepción, vienen planteando todas nuestras Comunidades Autónomas, respecto a su relación con el Gobierno Central, en cuestiones tanto políticas, como legislativas, económicas, sociales, fiscales, etc. Relaciones Comunidades Autónomas-Estado, básicamente contempladas por nuestra actual Constitución, amparada por la consensuada redacción de la misma, que en su día propició, el conjunto de todos grupos políticos democráticos nacionales.

Si hemos creído oportuno hacer una pequeña referencia histórica de nuestras Constituciones, así como a algunos de los principales debates suscitados actualmente, relacionados con nuestra última Constitución, ha sido para resaltar el hecho, de que todas ellas han sido el resultado de un consenso político nacional, por lo tanto, de incuestionable, inviolable y de obligado cumplimiento, para toda la ciudadanía española. También debe tenerse en cuenta que, la constante evolución de los sistemas políticos, sociales, económicos, financieros, fiscales u otros, tanto a nivel regional como nacional, pueden excepcionalmente motivar la necesidad de alguna reforma en nuestra Constitución, para adaptarla a nuevas situaciones, cambios que bien entendido, deberían ser consensuados, no solamente por una mayoría parlamentaria, sino también por el definitivo acuerdo, al que debería llegar la Comisión designada por el mismo Congreso, para conciliar la moción de la reforma; Comisión que obviamente debería estar conformada, por un Grupo de expertos en la materia, proporcionalmente representativo de todos los grupos políticos, principio básico, para reafirmar un Estado Democrático y de Unidad Nacional.



PS. Web: MARTALEGUA. Si verdaderamente te identificas o compartes alguno de los pensamientos de las páginas de esta Web, ¡por favor!, no te lo reserves, compártelo con alguien de tu entorno; ¡podemos despertar nuevas conciencias!. Ese es el único y verdadero fin que perseguimos.






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